La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el gobierno federal reducirá el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a la gasolina y el diésel a partir de esta semana. La medida responde al incremento en los precios internacionales del crudo, impulsado por el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que provocó el cierre del Estrecho de Ormuz y elevó los costos globales del petróleo.
A pesar de que México produce el 80% de sus combustibles, los precios siguen referencias internacionales, lo que presiona a los consumidores. Sheinbaum explicó que se disminuirá el componente impositivo para evitar alzas en los precios finales al público. “Se reduce lo correspondiente a los impuestos de gasolina y diésel”, precisó, confirmando la entrada en vigor inmediata del subsidio.
La Secretaría de Hacienda publicó un estímulo inicial del 35.21% para el diésel (2.5924 pesos por litro subsidiado), vigente del 14 al 20 de marzo. Aunque las gasolinas no incluyeron apoyo en el primer decreto, la presidenta aseguró que el beneficio se extenderá a Magna y Premium.
Esta acción se enmarca en la soberanía energética y se complementa con el acuerdo con el 96% de las gasolineras para mantener la Magna en máximo 24 pesos por litro, controlando la inflación y protegiendo el poder adquisitivo familiar. El 18 de marzo se anunciarán medidas adicionales.



