En febrero de 2026, la canasta básica en zonas urbanas de México registró un incremento anual de 4.5%, ubicándose en 4 mil 877 pesos por persona, de acuerdo con las líneas de pobreza por ingresos . Este monto refleja un alza de 211 pesos respecto al mismo mes del año anterior.
En el ámbito rural, el costo por persona fue de 3 mil 495 pesos, con un aumento anual ligeramente superior de 4.6%, equivalente a 154 pesos adicionales. Ambas canastas incluyen alimentos y bienes no alimentarios esenciales para el consumo mensual de los hogares.
El incremento mensual fue de 0.7% en áreas urbanas y 0.8% en rurales. Los productos que más presionaron los precios fueron alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar (+7.2% anual), jitomate (+60.2%, con fuerte impacto en zonas rurales), bistec de res (+14.2%), transporte público y servicios de cuidado personal.
Estos datos se enmarcan en un contexto de inflación persistente en alimentos y algunos servicios, lo que continúa erosionando el poder adquisitivo de las familias mexicanas.



