El presidente Vladímir Putin recibió hoy al ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, para discutir la paralización del suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, bloqueado por Ucrania tras daños previos.
Hungría y Eslovaquia denuncian “chantaje energético” por parte de Kiev, en represalia por su rechazo a nuevas sanciones contra Rusia. Ambos países ya suspendieron envíos de diésel a Ucrania y amenazan con cortar gas y electricidad si no se restablece el flujo.
Szijjártó viajó a buscar garantías de que Rusia mantendrá los suministros de petróleo y gas a precios estables para Hungría, en un momento de alta tensión energética mundial.
La reunión consolida la estrecha relación entre Budapest y Moscú: Hungría sigue siendo el país de la UE más alineado con Rusia, habiendo vetado múltiples rondas de sanciones y un préstamo masivo de 90.000 millones de euros a Ucrania.


