México exhibe una paradoja energética en 2025: mientras disminuye sus compras de gasolina procedente de Estados Unidos, las importaciones de gas natural alcanzaron un máximo histórico, según datos de la Administración de Información Energética (EIA) de ese país.Las adquisiciones de gasolina promediaron 446 mil barriles diarios en 2025, lo que representa una caída del 5% anual y continúa la tendencia a la baja observada desde 2023.
Esta reducción se atribuye a los esfuerzos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum por impulsar la producción interna de combustibles a través de Pemex y refinerías como Dos Bocas (Olmeca-Madero), aunque el país aún depende de importaciones para cubrir parte de su demanda.
En contraste, las importaciones de gas natural desde Estados Unidos cerraron 2025 en un récord de 6 mil 638 millones de pies cúbicos diarios, un incremento del 3.4% respecto a 2024 y el nivel más alto desde 1973. México, principal comprador mundial de gas estadounidense, cubre así alrededor del 76% de su consumo total (aproximadamente 8.6 mil millones diarios), impulsado por el sector eléctrico que genera más del 60% de la electricidad con este combustible y picos de demanda durante olas de calor, como el récord de 7.5 mil millones en mayo.
Esta dinámica refleja la creciente dependencia del gas importado para la generación eléctrica, pese a la política de soberanía energética. Expertos advierten riesgos ante posibles interrupciones por factores geopolíticos o climáticos, mientras el gobierno evalúa opciones como el fracking para elevar la producción nacional de Pemex y reducir vulnerabilidades en el mediano plazo.


