La escalada entre EE.UU., Israel e Irán ha bloqueado parcialmente el estrecho de Ormuz, ruta clave del 20% del GNL mundial, dejando varados 150 buques y paralizando envíos desde Qatar.
Un ataque con dron a la planta Ras Laffan de Qatar Energy —la mayor exportadora global— suspendió temporalmente la producción, disparando los precios del gas en Europa más del 30% en horas, superando los 700 dólares por mil metros cúbicos.
Los almacenes de la UE están en mínimos históricos: solo 46 mil millones de m³ a finales de febrero 2026, frente a 60 mil millones el año anterior. Alemania y Francia, con apenas 20-21% de capacidad, son los más expuestos.
Expertos advierten que una interrupción prolongada podría elevar precios hasta 130%, obligar a competir con Asia por GNL estadounidense y aumentar el uso de carbón, golpeando la industria y la competitividad europea.


