Los mercados estadounidenses cerraron con fuertes pérdidas este lunes ante la intensificación del conflicto en Oriente Medio, tras los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra Irán y la posterior respuesta misilística iraní.
El Dow Jones cayó más de 500 puntos (-1,10%), el S&P 500 retrocedió un 1,10% y el Nasdaq 100 perdió un 1,50%. Los sectores más golpeados fueron energía, consumo discrecional, transporte y aerolíneas, mientras que las acciones de defensa subieron por expectativas de mayor gasto militar.
El precio del petróleo se disparó cerca del 7% ante el temor a interrupciones en el suministro, dado el rol clave de Irán en la OPEP, lo que avivó preocupaciones inflacionarias globales. El dólar se fortaleció frente al euro y la volatilidad bursátil repuntó.
La muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí y los ataques recíprocos contra bases estadounidenses e israelíes alimentan el miedo a un conflicto prolongado que afecte rutas comerciales y mercados energéticos mundiales, según analistas.


