El ministro de Defensa belga, Theo Francken, exigió al canciller alemán Friedrich Merz que “cierre la boca” tras sus comentarios sobre cooperación nuclear en Europa.
Merz descartó que Alemania fabrique armas nucleares propias, pero planteó la posibilidad de acuerdos conjuntos con aliados europeos —incluyendo armas británicas y francesas— para fortalecer la disuasión nuclear continental bajo el paraguas de la OTAN.
Francken tildó la propuesta de “muy mala idea”, pidió moderación a los líderes europeos en temas sensibles y anunció que Bélgica revisará su participación como observador en el programa FCAS (futuro caza europeo), tras insinuaciones alemanas de posibles salidas por roces con Francia.
El intercambio pone de manifiesto las tensiones crecientes en la defensa europea, particularmente en torno a la disuasión nuclear y proyectos estratégicos compartidos.




