Irán lanzó ejercicios navales en el estrecho de Ormuz para practicar una reacción rápida y contundente ante posibles amenazas a su seguridad marítima. Las maniobras, bautizadas “Control inteligente del estrecho de Ormuz”, son dirigidas por la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica bajo el mando directo de Mohammad Pakpour.
El objetivo es medir la preparación operativa, actualizar planes defensivos y simular respuestas recíprocas frente a amenazas regionales. Teherán subraya su ventaja geopolítica en el golfo Pérsico y golfo de Omán para garantizar una réplica inmediata, decisiva y coordinada contra cualquier agresión.
El estrecho, por el que circula cerca del 20 % del petróleo mundial diario, gana relevancia en medio de tensiones crecientes, mayor presencia militar estadounidense en la zona y próximas conversaciones nucleares indirectas con Estados Unidos.
Con estas operaciones, Irán refuerza su postura defensiva, proyecta capacidad disuasoria en una arteria clave del comercio energético global y busca consolidar su posición ante presiones y riesgos militares externos.




