BYD y Geely, dos gigantes automotrices chinos, son los principales contendientes para adquirir la planta COMPAS en Aguascalientes, una joint venture entre Nissan y Mercedes-Benz que cerrará en mayo de 2026. De nueve interesados iniciales incluidas Chery y Great Wall Motor, solo BYD, Geely y la vietnamita VinFast avanzaron a la etapa final, según fuentes consultadas por Reuters.
La factoría, inaugurada en 2017 con mil millones de dólares de inversión, tiene capacidad para 230 mil vehículos anuales y produce actualmente Infiniti QX50, QX55 y Mercedes-Benz GLB. Su cierre responde a los aranceles del 25% impuestos por Estados Unidos a autos mexicanos desde marzo de 2025, la cancelación de modelos de bajo volumen y la reestructuración global de Nissan.
Las empresas chinas buscan una entrada rápida al mercado mexicano para producir híbridos y eléctricos, evadiendo barreras comerciales hacia EU y América Latina. BYD había planeado una nueva planta, pero la abandonó por trámites; comprar una existente acelera su expansión sin nuevas aprobaciones.
México aplica aranceles del 50% a vehículos chinos desde 2025, incentivando producción local.La transacción podría preservar empleos en un sector con 60 mil despidos en 2025 y revitalizar la planta para mercados regionales. Sin embargo, una gran inversión china podría tensionar el T-MEC y generar fricciones con Washington, que critica la sobrecapacidad subsidiada china. Las negociaciones siguen sin confirmación oficial de las partes.




