El canciller alemán Friedrich Merz abrió la Conferencia de Seguridad de Múnich señalando una profunda fractura entre Europa y Estados Unidos. Validó las críticas del vicepresidente J.D. Vance del año pasado sobre esa división transatlántica.
Merz se distanció claramente del movimiento MAGA de Trump: subrayó que su “batalla cultural” choca con los valores europeos, donde la libertad de expresión se detiene ante la dignidad humana y la Constitución, y defendió el libre comercio frente al proteccionismo y aranceles.
Llamó a reconstruir la confianza mediante una nueva asociación entre ambos lados del Atlántico. Argumentó que, en tiempos de rivalidad entre grandes potencias, ni siquiera Estados Unidos puede actuar en solitario y las democracias requieren aliados fuertes.
El discurso fue aplaudido en un ambiente de creciente escepticismo europeo hacia la administración Trump y de impulso hacia mayor autonomía estratégica del continente.




