El Kremlin anunció este viernes que la próxima ronda de conversaciones para resolver el conflicto en Ucrania se limitará a un formato trilateral: Rusia, Estados Unidos y Ucrania, excluyendo expresamente a representantes europeos.
El portavoz Dmitri Peskov confirmó que las reuniones se celebrarán el 17 y 18 de febrero en Ginebra, Suiza. La delegación rusa estará encabezada por Vladímir Medinski, quien ya participó en los encuentros previos en Abu Dabi y en otra sesión cerrada la semana pasada.
Peskov destacó que Europa queda fuera del proceso, como en las rondas anteriores, y reiteró el interés de Moscú en una solución diplomática que elimine las causas del conflicto, incluyendo la expansión de la OTAN y la protección de los rusoparlantes en Ucrania.
Rusia mantiene sus demandas principales: retiro total de tropas ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporozhie y Jersón; reconocimiento de estos territorios y Crimea como rusos; y garantías de neutralidad, desmilitarización y desnazificación de Ucrania.




