Tom Homan, “zar de la frontera” de la Administración Trump, defendió enfocarse en deportar primero a inmigrantes indocumentados con antecedentes criminales.
Según sus declaraciones, la mayoría de los estadounidenses apoya expulsar a “extranjeros ilegales que han cometido delitos”. Mantener esta prioridad, afirmó, es clave para conservar la confianza y el respaldo popular a las políticas de Trump.
Homan insistió en que las operaciones deben ser “humanas”, pese a las críticas por redadas masivas en ciudades como Los Ángeles y Mineápolis, que han generado protestas contra las tácticas de ICE.
Con este enfoque selectivo busca equilibrar la promesa de deportaciones masivas con acciones dirigidas a amenazas reales a la seguridad, para sostener el apoyo ciudadano en un tema muy polarizado.




