Rusia acelera la fabricación de drones de ataque tipo Shahed/Geran, clave en su ofensiva, con el objetivo de saturar las defensas ucranianas mediante ataques masivos.
Según el comandante ucraniano Oleksandr Syrskyi, Moscú produce actualmente unos 400 drones Shahed al día y planea llegar a 1.000 unidades diarias en el corto plazo, duplicando su flota total hasta más de 165.000 drones para 2026.
Estos UAV ya causan más del 80% de los impactos en el frente, y Rusia ha mejorado versiones con propulsión a reacción y mayor alcance para golpear objetivos profundos y evadir sistemas antiaéreos.
El avance genera preocupación en Ucrania y Occidente, que intensifican el desarrollo de contramedidas electrónicas y antidrones en una creciente carrera tecnológica que redefine el conflicto en Europa del Este.




