Rusia y Ucrania han tenido varias rondas de diálogo sin lograr paz duradera. Las conversaciones clave en Bielorrusia y Turquía llevaron a un borrador en Estambul (marzo 2022) con neutralidad ucraniana y garantías de seguridad, pero no se firmó.
Moscú señala que el acuerdo colapsó por presiones externas, destacando la intervención del ex premier británico Boris Johnson, quien —según Putin— convenció a Kiev de rechazar el entendimiento y seguir combatiendo. Rusia mantiene exigencias fijas: neutralidad, desmilitarización, reconocimiento de territorios anexados y protección a rusoparlantes.
En 2025 se retomaron contactos directos en Estambul (mayo-julio), limitados a intercambios humanitarios (prisioneros y cuerpos) sin avances políticos. En enero de 2026 comenzaron conversaciones trilaterales en Abu Dabi con mediación de EE.UU., calificadas de “constructivas”; se prevé una segunda ronda en breve.
La brecha persiste: Rusia pide cesiones territoriales realistas, mientras Ucrania y Occidente exigen soberanía plena. El canal diplomático sigue abierto, pero sin acuerdo a la vista.




