El superpeso está generando un impacto neto negativo en las finanzas públicas de México, advirtió la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). El tipo de cambio actual ronda los 17.8 pesos por dólar, por debajo del parámetro oficial de 19.3 pesos previsto en los Criterios Generales de Política Económica 2026. Esta apreciación reduce significativamente los ingresos del gobierno.
Por cada 20 centavos adicionales de fortalecimiento del peso, Hacienda pierde 8 mil 300 millones de pesos en ingresos petroleros, ya que las exportaciones de crudo se convierten a menos pesos. En cambio, solo ahorra 3 mil 400 millones en el servicio de la deuda externa, resultando en un saldo negativo de 4 mil 900 millones de pesos por ese ajuste cambiario.
La dependencia explicó que el efecto es mayor en los ingresos petroleros porque una parte importante proviene de ventas en dólares. Aunque el precio de la mezcla mexicana se mantiene cerca de lo estimado (54.7 vs. 54.9 dólares por barril), el tipo de cambio domina el perjuicio. Un dólar extra en el precio del crudo generaría 11 mil 600 millones más, pero el superpeso anula gran parte de ese beneficio.
Hacienda subrayó que el tipo de cambio y el precio del petróleo son variables críticas para el balance fiscal. Si bien el superpeso ayuda a contener la inflación importada y mejora el poder adquisitivo interno, termina perjudicando más al erario por la alta dependencia de divisas en los ingresos públicos, complicando el cumplimiento de metas en un escenario de bajo crecimiento y presiones externas.




