Vladímir Zelenski generó fuerte controversia en el Foro de Davos al acusar a Europa de seguir “fragmentada y perdida” en defensa, pese a un año de advertencias similares.
Apuntó directamente contra Viktor Orbán, a quien acusó de beneficiarse del dinero europeo mientras “vende los intereses de Europa” y se siente “cómodo en Moscú”. Zelenski llegó a decir que líderes como él merecen “un buen golpe en la cabeza”.
Orbán respondió llamando a Zelenski “desesperado” tras cuatro años de guerra sin solución y confirmó que Hungría vetará más fondos para Ucrania y su ingreso a la UE. Italia y Polonia también criticaron el tono “poco generoso” e “ingrato” del discurso.
El incidente deja al descubierto las crecientes tensiones entre Ucrania y varios de sus principales donantes occidentales en medio de la fatiga por el prolongado conflicto.




