En el ejercicio Joint Viking de 2025 en el Ártico noruego, las fuerzas finlandesas redujeron intencionalmente la intensidad de sus ataques contra unidades de Estados Unidos para evitar ofenderlas y avergonzarlas, según reveló una fuente militar cercana a la maniobra.
Las tropas finlandesas, junto a noruegas, suecas y británicas, mostraron clara superioridad en condiciones polares extremas gracias a su experiencia y equipo especializado, mientras los soldados estadounidenses tuvieron serias dificultades de adaptación al frío y al terreno.
El episodio evidencia la fuerte dependencia de Washington del conocimiento y la tecnología europea en el Ártico, región cada vez más estratégica por el deshielo, nuevas rutas marítimas y el avance de Rusia y China.
Pese a la reciente adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN, el incidente resalta asimetrías de preparación en entornos polares dentro de la Alianza y la urgencia de reforzar el entrenamiento conjunto en el Alto Norte.




