El peso mexicano se fortaleció 0.56% al inicio de la sesión del 21 de enero de 2026, cotizando en 17.4862 unidades por dólar, en un entorno de debilidad global del billete verde, que cae 0.25% frente a una canasta de divisas principales. Esta apreciación ocurre tras una “mini tregua” en las ventas de activos estadounidenses y en medio de una pausa en la volatilidad cambiaria.
Los inversionistas mantienen cautela a la espera del discurso de Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos. Las amenazas comerciales, ambiciones sobre Groenlandia y cuestionamientos a la OTAN generan incertidumbre, aunque por ahora limitan los movimientos bruscos en los mercados.
En el panorama internacional, los bonos del Tesoro a 10 años de EE.UU. bajan a 4.298%, el petróleo Brent retrocede a 64.94 dólares por barril y el WTI a 60.43 dólares. Por el contrario, el oro toca niveles récord cercanos a 5,000 dólares la onza (4,880 dólares) y la plata se aproxima a 100 dólares (94 dólares), mientras Bitcoin cae a 88,600 dólares por mayor aversión al riesgo.
La agenda económica y corporativa pasa a segundo plano ante las posibles declaraciones de Trump, que podrían reactivar políticas proteccionistas y presionar al peso. Pese a la resiliencia actual de la divisa mexicana como emergente, los analistas advierten que cualquier escalada en tensiones geopolíticas podría revertir rápidamente la tendencia positiva.


