Petróleos Mexicanos (Pemex) extendió el deterioro de sus activos, incluyendo pozos, refinerías, ductos y equipo, debido a la caída de los precios internacionales del petróleo y al aumento de costos operativos. La empresa estatal informó estos datos en un reporte enviado a la Comisión Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), reflejando la presión financiera que enfrenta ante un entorno adverso.
Hasta septiembre de 2025, el deterioro neto acumulado alcanzó 52 600 millones de pesos, superior a los 51 800 millones de 2024. La mayor afectación se concentró en la unidad de Exploración y Producción, con pérdidas por 32.4 mil millones de pesos, derivadas de la baja en los precios del crudo y la depreciación cambiaria sobre los flujos de efectivo futuros.
La unidad de logística y otras subsidiarias operativas reportó un deterioro neto de 22.1 mil millones de pesos, vinculado a la disminución de flujos de efectivo esperados y cambios regulatorios que limitan la recuperación de pérdidas por el robo de combustible, conocido como huachicol.
Estos resultados se suman a un panorama financiero complejo: Pemex enfrenta producción a la baja, pérdidas operativas y una deuda superior a 100 mil millones de dólares, factores que complican su recuperación y presionan a la petrolera en su proceso de transición energética.




