El gobierno de Canadá anunció la reducción del arancel del 100 % que aplicaba a los automóviles eléctricos importados desde China, como parte de un acuerdo bilateral que busca reactivar el comercio y mejorar la accesibilidad de estos vehículos para los consumidores. La medida se tomó tras reuniones entre autoridades canadienses y chinas y representa un cambio importante frente a la postura proteccionista previa.
El arancel se sustituirá por un gravamen preferencial de 6.1 % para un máximo de 49 000 vehículos al año, con la posibilidad de aumentar la cuota en los próximos cinco años. Según Ottawa, este límite corresponde a una pequeña fracción del total del mercado automotriz canadiense, pero permitirá ampliar la oferta de autos eléctricos a precios más competitivos.
Como parte del acuerdo, China también reducirá aranceles a productos agrícolas canadienses, incluida la semilla de canola, cuyo gravamen podría pasar del 84 % al 15 %. Otros alimentos, como langosta, guisantes y oleaginosas, verán eliminadas tarifas discriminatorias, beneficiando a los exportadores canadienses.
Esta decisión busca consolidar un marco de cooperación más estable entre ambos países y diversificar la relación comercial, marcando un viraje frente a las represalias que Beijing había impuesto ante las políticas arancelarias anteriores de Canadá.




