Dinamarca comenzó a enviar tropas de avanzada y material militar a Groenlandia para establecer una presencia más permanente en el Ártico, en respuesta a los crecientes desafíos geopolíticos en la región.
El ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, explicó que el despliegue prepara la infraestructura para unidades mayores, mientras se intensifican las actividades militares danesas en la isla, incluyendo ejercicios y mayor vigilancia.
El movimiento ocurre en medio de renovadas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien insiste en que Groenlandia debería estar bajo control de EE.UU. por motivos de seguridad nacional y defensa ártica. Tanto Dinamarca como Groenlandia rechazan tajantemente cualquier cesión del territorio.
La primera ministra Mette Frederiksen defendió la soberanía danesa y recordó la alianza con Washington, al tiempo que el refuerzo busca consolidar la presencia del Reino de Dinamarca en una zona estratégica por sus recursos y rutas marítimas.




