El gobierno peruano aprobó un decreto de urgencia para reorganizar patrimonialmente a la estatal Petroperú, dividiéndola en bloques que incluyen activos clave como la refinería de Talara. El objetivo es facilitar la participación de capital privado y asegurar su viabilidad financiera.
Petroperú enfrenta una grave crisis: registró pérdidas de 479 millones de dólares entre enero y octubre de 2025, y 774 millones en 2024. La modernización de Talara costó finalmente 6 mil 500 millones de dólares el doble del presupuesto original contribuyendo a la pérdida del grado de inversión en 2022 y a deudas pendientes por 764 millones con bonistas, bancos y proveedores.Entre 2022 y 2024, el Estado inyectó 5 mil 317 millones de dólares.
La reestructuración permite crear fideicomisos para pagar pasivos con ingresos de los bloques y autoriza un aporte adicional de 71 millones en 2026 para reducir personal.Autoridades aseguran que estas medidas priorizan el abastecimiento de combustibles y convertirán a Petroperú en una empresa autosostenible mediante gestión técnica y atracción de inversionistas privados.




