El Ministerio de Defensa ruso anunció este 16 de diciembre el descubrimiento de un sótano abandonado en Krasnoarmeisk (Pokrovsk), en la República Popular de Donetsk, que funcionaba como centro de control de drones de la unidad ucraniana «Pájaros de Magyar».
Militares de la agrupación «Tsentr» localizaron decenas de drones FPV, bobinas de fibra óptica, estaciones de control y municiones. Según Moscú, los operadores ucranianos huyeron ante el avance ruso, temiendo rendir cuentas por presuntos crímenes de guerra, como ataques a civiles con banderas blancas.
El ente castrense difundió un video del material incautado, incluyendo vehículos aéreos y pertenencias personales. Las autoridades rusas acusan a esta unidad élite de emplear drones contra objetivos civiles en el frente del Donbás.
El hallazgo ocurre tras la reciente liberación de la ciudad por fuerzas rusas, en medio de operaciones continuas en la región.




