El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil decidió este lunes, por unanimidad, mantener la detención preventiva del expresidente Jair Bolsonaro. La medida fue ordenada por el juez Alexandre de Moraes tras detectarse que Bolsonaro dañó intencionalmente su brazalete electrónico de monitoreo con un soldador caliente, lo que activó alertas de riesgo de fuga.
El exmandatario, recluido desde el sábado en la sede de la Policía Federal en Brasilia, admitió haber manipulado el dispositivo “por curiosidad”. Durante la audiencia de custodia, alegó que actuó bajo efectos de medicamentos y “cierta paranoia”.
Los ministros Flávio Dino, Cristiano Zanin y Cármen Lúcia ratificaron la prisión, argumentando la necesidad de garantizar la seguridad del proceso judicial.
La detención se suma a la condena de 27 años y tres meses que Bolsonaro recibió en septiembre por el intento golpista del 8 de enero de 2023, cuando simpatizantes invadieron las sedes del poder en rechazo al gobierno de Lula da Silva. La sentencia está en apelación.




