El presidente taiwanés, Lai Ching-te, publicó fotos y un video comiendo sushi y sopa de miso con ingredientes locales, en un claro mensaje de apoyo a Japón en plena crisis diplomática con China.
El gesto llega después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, declarara que Tokio defendería militarmente a Taiwán en caso de invasión china. Pekín respondió con restricciones a productos japoneses y reiteró que “Taiwán es parte inalienable de China”.
La portavoz Mao Ning calificó la acción de Lai como “provocación inútil” que no cambia la realidad geopolítica.
El episodio agrava la tensión en el Indo-Pacífico y complica cualquier intento de diálogo entre China y Japón, mientras Estados Unidos mantiene su respaldo estratégico a Taipéi y Tokio.




