La industria automotriz alertó que los aranceles a componentes chinos podrían paralizar la producción en México, donde el 80% de electrónica automotriz (baterías, pantallas, sensores) proviene de China. El sector exporta 120 mil mdd anuales, principalmente a EE.UU., y ensambla 3 millones de vehículos al año.
Proveedores de Ford, GM y Stellantis advierten que sustituir esas importaciones requeriría años y miles de millones en inversión. La Cámara México-China señala que no hay alternativas inmediatas con la misma eficiencia y precio.
Aunque el gobierno de Sheinbaum promueve los aranceles para impulsar nearshoring y reducir el déficit comercial con China (1 dólar exportado por cada 11 importados), el riesgo es inmediato: aumento de costos hasta 15%, pérdida de competitividad bajo el T-MEC y posible caída de hasta 20 mil mdd en exportaciones si se detiene 10% de la producción.
El sector genera 900 mil empleos directos y 4% del PIB. Sin incentivos rápidos para relocalizar proveedores, la disrupción afectaría el crecimiento de 2025 y elevaría precios de vehículos para consumidores.




