La presidenta Claudia Sheinbaum consideró “totalmente exagerada” la decisión del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) de cerrar nuevamente la frontera al comercio de ganado mexicano, tras la detección de un caso de gusano barrenador en Veracruz.
“La situación está contenida y bajo control”, afirmó en conferencia. “Esperamos que el cierre dure poco. Es muy difícil generar un esquema de apoyos que sustituya la venta de ganado a Estados Unidos. Lo mejor que podemos hacer es seguir trabajando coordinadamente con la Secretaría de Agricultura y demostrar que esta es una medida desproporcionada”.
Sheinbaum señaló que el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Julio Berdegué, mantiene contacto permanente con su homólogo estadounidense para resolver la situación lo antes posible.
“No fue una decisión basada en percepciones. La frontera ya había sido reabierta por dos días, conforme a los protocolos establecidos y con base en los indicadores sanitarios”, subrayó.
Acciones inmediatas en Veracruz
Tras el caso confirmado el 8 de julio en el municipio de Ixhuatlán de Madero, el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Francisco Javier Calderón Elizalde, informó que se desplegaron 20 médicos veterinarios para inspeccionar las unidades de producción ganadera de la región.
Además, se reforzó la vigilancia sanitaria en las zonas norte y sur del estado y se inició la liberación de moscas estériles como parte de la estrategia de erradicación.
Hasta ahora, no se han detectado casos secundarios. “Lo consideramos una incursión aislada. Estamos seguros de que, en no más de dos semanas, el caso estará inactivo”, afirmó Calderón Elizalde.
El funcionario también destacó que gracias a las medidas implementadas desde noviembre de 2021, se ha reducido el número de casos de ganado infectado, al pasar de 481 a 392. “Es un indicador muy positivo”, sostuvo.




