La presidenta Claudia Sheinbaum negó que las explosiones de coches bomba en Jerécuaro y Acámbaro, Guanajuato, ocurridas el jueves, constituyan «narcoterrorismo», y explicó que se trata de una disputa entre grupos criminales. En su conferencia de prensa, Sheinbaum aseguró que el próximo martes se presentarán informes sobre los incidentes recientes en Guanajuato y Guerrero, donde un operativo de las fuerzas de seguridad resultó en la muerte de dos agentes y catorce presuntos miembros de un grupo armado.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, también descartó que se trate de terrorismo, aludiendo a que estos enfrentamientos, que dejaron tres policías heridos, son resultado de rivalidades entre grupos delictivos vinculados al tráfico de drogas.
«Terrorismo tiene tintes ideológicos, religiosos; aquí se trata de una disputa de dos grupos delincuentes para pelearse el territorio y amedrentar a las autoridades», precisó Sheinbaum.




