{"id":95413,"date":"2026-10-20T06:00:21","date_gmt":"2026-10-20T12:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/uncategorized\/una-empresa-espanola-llega-a-venezuela-para-que-los-restaurantes-dejen-de-ser-un-circo-de-tres-pistas\/"},"modified":"2026-10-20T06:00:21","modified_gmt":"2026-10-20T12:00:21","slug":"una-empresa-espanola-llega-a-venezuela-para-que-los-restaurantes-dejen-de-ser-un-circo-de-tres-pistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/noticias\/economia\/una-empresa-espanola-llega-a-venezuela-para-que-los-restaurantes-dejen-de-ser-un-circo-de-tres-pistas\/","title":{"rendered":"Una empresa espa\u00f1ola llega a Venezuela para que los restaurantes dejen de ser un circo de tres pistas"},"content":{"rendered":"<p>Como si fueran los conquistadores de la era digital, pero en lugar de espadas traen tabletas y software, la empresa espa\u00f1ola Platomico ha desembarcado en Venezuela. Su misi\u00f3n es ponerle orden a la ca\u00f3tica, pero deliciosa, escena gastron\u00f3mica del pa\u00eds. Con la modesta meta de fichar a 400 restaurantes en su primer a\u00f1o y llegar a 1.200 en dos, vienen a ser el adulto responsable en una fiesta que se sali\u00f3 de control.<\/p>\n<p>La realidad, seg\u00fan cuentan, es que el due\u00f1o de un restaurante venezolano promedio es un malabarista profesional. Atiende pedidos de WhatsApp con una mano, cobra con pago m\u00f3vil en un tel\u00e9fono, recibe transferencias en otro y anota las ventas en una servilleta que luego pierde. Como bien dijo Diego Prada, el responsable de la expansi\u00f3n, los locales no cierran por mala comida, sino porque \u201coperan a ciegas\u201d, sin tener la m\u00e1s remota idea de si est\u00e1n ganando dinero o solo coleccionando estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde Platomico entra con su varita m\u00e1gica, que en realidad es una plataforma que lo une todo. Imaginen un solo lugar para las ventas, los pedidos, el despacho de la cocina, el reparto a domicilio y hasta la facturaci\u00f3n fiscal que le da pesadillas a cualquiera. Es b\u00e1sicamente el sue\u00f1o h\u00famedo de cualquier comerciante que est\u00e1 a un pedido perdido de sufrir un colapso nervioso en plena hora pico.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s c\u00f3mico es que no llegaron con un producto gen\u00e9rico traducido a la carrera. Estos muchachos hicieron la tarea y su sistema ya habla el idioma del SENIAT, se lleva bien con todos los bancos del pa\u00eds y entiende que el pago m\u00f3vil es casi una religi\u00f3n. Con 8.500 de estas operaciones por minuto, Venezuela es un hervidero de transacciones digitales que hasta ahora viv\u00edan en un estado de feliz anarqu\u00eda.<\/p>\n<p>El panorama es digno de una telenovela: el sector gastron\u00f3mico podr\u00eda crecer un 40% para 2026, pero al mismo tiempo, el 70% de los restaurantes nuevos no sobrevive ni a sus primeros cuatro meses. Es una especie de ruleta rusa con arepas. Por eso Sergio Cerro, el director ejecutivo, afirma que los operadores venezolanos son de los m\u00e1s \u201cresilientes\u201d, una forma elegante de decir que han sobrevivido a lo inimaginable con pura terquedad y fe.<\/p>\n<p>En resumen, Platomico no est\u00e1 vendiendo un simple programa, sino la promesa de paz mental para emprendedores heroicos. Su objetivo es que, al final del d\u00eda, los due\u00f1os de restaurantes puedan sentarse a contar sus ganancias en lugar de contar las canas nuevas que les salieron. Y, con suerte, finalmente entender si la venta de ese postre extra sirvi\u00f3 para pagar la luz o solo para la propina del repartidor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como si fueran los conquistadores de la era digital, pero en lugar de espadas traen tabletas y software, la empresa espa\u00f1ola Platomico ha desembarcado en Venezuela. Su misi\u00f3n es ponerle orden a la ca\u00f3tica, pero deliciosa, escena gastron\u00f3mica del pa\u00eds. Con la modesta meta de fichar a 400 restaurantes en su primer a\u00f1o y llegar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":95405,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-95413","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95413"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95413\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95405"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}