{"id":95387,"date":"2026-10-20T01:00:22","date_gmt":"2026-10-20T07:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/uncategorized\/brasil-elige-entre-un-susto-y-un-espanto-para-manejar-una-economia-con-mas-deudas-que-un-ludopata\/"},"modified":"2026-10-20T01:00:22","modified_gmt":"2026-10-20T07:00:22","slug":"brasil-elige-entre-un-susto-y-un-espanto-para-manejar-una-economia-con-mas-deudas-que-un-ludopata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/noticias\/economia\/brasil-elige-entre-un-susto-y-un-espanto-para-manejar-una-economia-con-mas-deudas-que-un-ludopata\/","title":{"rendered":"Brasil elige entre un susto y un espanto para manejar una econom\u00eda con m\u00e1s deudas que un lud\u00f3pata"},"content":{"rendered":"<p>En un giro argumental m\u00e1s predecible que el final de una telenovela, Brasil se prepara para elegir a su pr\u00f3ximo l\u00edder en una segunda vuelta que tiene a todos con los nervios de punta. El pa\u00eds llega a la cita con una econom\u00eda que, sorprendentemente, a\u00fan respira y hasta presume de m\u00fasculos en agricultura y petr\u00f3leo. Sin embargo, por debajo de la mesa, la cuenta fiscal es un desastre tan monumental que har\u00eda llorar al gerente de un banco en quiebra.<\/p>\n<p>El meollo del asunto, seg\u00fan nos chismea la analista Emanoelle Santos, no es solo que Brasil deba hasta la camisa, sino que paga unos intereses m\u00e1s altos que los de una tarjeta de cr\u00e9dito departamental. Este peque\u00f1o detalle se devora los recursos del gobierno como si fueran bocadillos en fiesta de quincea\u00f1era, dejando al pr\u00f3ximo presidente con menos margen de maniobra que un contorsionista en una caja de zapatos. Es como heredar una mansi\u00f3n que se cae a pedazos y solo tener dinero para cambiar un foco.<\/p>\n<p>El problema es que el presupuesto nacional est\u00e1 m\u00e1s amarrado que pol\u00edtico a su curul. M\u00e1s del 90% del gasto ya tiene nombre y apellido, dejando una miserable tajada del 0,3% del PIB para gastos \u00abflexibles\u00bb, lo que alcanza para comprar un paquete de chicles y quiz\u00e1s un caf\u00e9. Por eso, la idea de hacer un ajuste \u00abserio\u00bb cerrando un par de oficinas es tan efectiva como intentar vaciar el oc\u00e9ano con un vasito de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde los dos candidatos sacan sus \u00abvaritas m\u00e1gicas\u00bb. Por un lado, Bolsonaro propone la dieta del faquir: apretarse el cintur\u00f3n, vender las joyas de la abuela (privatizaciones) y rezar para que los mercados se lo crean. Su plan es reducir el gasto y la carga tributaria, esperando que la confianza de los inversores aparezca como por arte de magia, aunque nadie sabe muy bien de d\u00f3nde saldr\u00e1 el conejo del sombrero.<\/p>\n<p>Del otro lado, Lula parece apostar por la vieja confiable: si la casa se incendia, \u00e9chale m\u00e1s gasolina en forma de inversi\u00f3n p\u00fablica. Su estrategia es usar a gigantes como Petrobras para financiar una fiesta de infraestructura y proyectos, con la esperanza de que el crecimiento pague la cuenta. El riesgo, claro, es que el mercado vea esto como una invitaci\u00f3n a una barra libre con cargo al erario p\u00fablico y suba las tasas de inter\u00e9s hasta el cielo, aguando la fiesta para todos.<\/p>\n<p>Al final, la recomendaci\u00f3n de los que saben es olvidarse de los discursos y ponerle un ojo al mercado de deuda, que es el verdadero detector de mentiras. Antes de apostar por un candidato, mejor f\u00edjense si los prestamistas est\u00e1n sonriendo o corriendo hacia las colinas. Porque gane quien gane, la cruda realidad fiscal seguir\u00e1 esperando en la puerta, lista para cobrar la cuenta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un giro argumental m\u00e1s predecible que el final de una telenovela, Brasil se prepara para elegir a su pr\u00f3ximo l\u00edder en una segunda vuelta que tiene a todos con los nervios de punta. El pa\u00eds llega a la cita con una econom\u00eda que, sorprendentemente, a\u00fan respira y hasta presume de m\u00fasculos en agricultura y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":95386,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-95387","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95387\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}