{"id":86991,"date":"2026-08-11T10:09:42","date_gmt":"2026-08-11T16:09:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elchapucero.com\/uncategorized\/bolivia-brasil-y-surinam-se-cuelan-entre-las-deudas-mas-gordas-del-planeta\/"},"modified":"2026-08-11T10:14:45","modified_gmt":"2026-08-11T16:14:45","slug":"bolivia-brasil-y-surinam-se-cuelan-entre-las-deudas-mas-gordas-del-planeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elchapucero.com\/portal\/noticias\/economia\/bolivia-brasil-y-surinam-se-cuelan-entre-las-deudas-mas-gordas-del-planeta\/","title":{"rendered":"Bolivia, Brasil y Surinam se cuelan entre las deudas m\u00e1s gordas del planeta"},"content":{"rendered":"<p>Al menos tres pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina entraron al club de las 30 econom\u00edas con la deuda p\u00fablica m\u00e1s pesada del mundo en relaci\u00f3n al producto interno bruto. La brecha entre vecinos se agranda como esa pelea de familia que empieza por un favor y termina con sillas volando. Bolivia, Brasil y Surinam figuran en ese ranking poco glamoroso, seg\u00fan n\u00fameros del Fondo Monetario Internacional repasados por el Instituto de Finanzas Internacionales y pasados a Bloomberg L\u00ednea.<\/p>\n<p>Bolivia se lleva el trofeo del susto: su deuda ya supera el tama\u00f1o de toda su econom\u00eda, combina d\u00e9ficits de dos d\u00edgitos, escasez de d\u00f3lares y reservas que parecen el fondo del tupper despu\u00e9s del asado del domingo. Brasil representa un riesgo de mediano plazo, pero tiene mercado financiero profundo, reservas gordas y casi toda la deuda en moneda local, como quien debe plata pero al cu\u00f1ado que vive al lado y no al banco extranjero. Surinam, en cambio, tiene capacidad limitada para bancarse otro golpe. En 2019 la diferencia entre el m\u00e1s y el menos endeudado de la regi\u00f3n era de 63 puntos del producto; para 2026 se proyecta que llegue a 73, impulsada por el salto boliviano y los n\u00fameros m\u00e1s livianos de Per\u00fa.<\/p>\n<p>\u201cLa regi\u00f3n dej\u00f3 de comportarse como un bloque\u201d, solt\u00f3 Jonathan Fortun, economista del Instituto. \u201cLo que se deterior\u00f3 no es el promedio de deuda, sino la dispersi\u00f3n entre pa\u00edses\u201d. Ahora la vulnerabilidad se mide por el costo de los intereses frente al crecimiento, el balance primario, en qu\u00e9 moneda est\u00e1 escrita la deuda, qui\u00e9n la tiene, a qu\u00e9 plazo, cu\u00e1ntas reservas l\u00edquidas quedan y si la pol\u00edtica econ\u00f3mica todav\u00eda genera algo de confianza. Los inversores miran sobre todo si el pa\u00eds puede pagar y refinanciar sin hacer malabares. Importan el gasto en intereses contra los ingresos, los vencimientos cercanos, cu\u00e1nto est\u00e1 en d\u00f3lares, cu\u00e1ntos acreedores extranjeros hay y qu\u00e9 tan profundo es el mercado local. Tambi\u00e9n cuenta la diferencia entre el crecimiento nominal y el costo real de la deuda, m\u00e1s el super\u00e1vit primario necesario para no seguir hinchando la bola.<\/p>\n<p>En las econom\u00edas emergentes pesan fuerte las reservas, la cuenta corriente, la dependencia de las materias primas y las deudas escondidas de las empresas estatales. \u201cLa credibilidad del presupuesto, del banco central y de las reglas fiscales influye directo en la prima de riesgo. Un pa\u00eds con deuda alta pero larga y en moneda local puede ser menos riesgoso que otro con menos deuda, pero con vencimientos ma\u00f1ana, pocas reservas y la puerta del mercado cerrada a cal y canto\u201d, explic\u00f3 Emanoelle Santos, analista de la aplicaci\u00f3n de inversiones XTB.<\/p>\n<p>Bolivia muestra el panorama m\u00e1s cr\u00edtico: deuda p\u00fablica del 102% del producto, con 41,1% externa. El problema de fondo no es tanto el tama\u00f1o como la falta de d\u00f3lares para pagar. Necesita al mismo tiempo correcci\u00f3n fiscal, cambiaria y externa, con poqu\u00edsimas fuentes de financiamiento a la vista. Las reservas netas eran de 3.347 millones de d\u00f3lares en junio de 2026 frente a una deuda externa de 14.358 millones: cobertura del 23%. Pero el dato que duele es otro: dentro de las reservas brutas el oro sumaba 3.581 millones y las divisas l\u00edquidas apenas 897 millones, y eso despu\u00e9s de que un bono de 1.000 millones inyectara algo de aire. Esa es la diferencia entre un problema de deuda y un problema de pagos. Bolivia tiene el segundo.<\/p>\n<p>Brasil carga una deuda del 96,5% del producto, la mayor de la regi\u00f3n en plata contante y sonante: cerca de 2,1 billones de d\u00f3lares. Sin embargo, alrededor del 95% est\u00e1 en reales y en manos locales; la externa es solo el 4,5%. El dolor de cabeza no es la solvencia externa sino el costo de financiar esa monta\u00f1a: la factura de intereses llega al 7,25% del producto, la m\u00e1s alta de la zona, con un d\u00e9ficit primario de 0,45%. Con esa combinaci\u00f3n el Fondo proyecta que la deuda trepe al 106,5% en 2031. Un deterioro lento, continuo y bien visible en la curva local. No es un derrumbe de un d\u00eda para el otro; es esa gotera que va manchando el techo mes a mes.<\/p>\n<p>Surinam demuestra que el n\u00famero de deuda no siempre cuenta toda la historia. Pas\u00f3 del 84% en 2019 al 146,4% en 2020, baj\u00f3 al 88% despu\u00e9s de una reestructuraci\u00f3n, volvi\u00f3 a subir y el Fondo espera que cierre 2026 en 87,1%. Esas monta\u00f1as rusas vienen m\u00e1s de cambios en el tipo de cambio y revisiones del producto que de un endeudamiento real desbocado. En una econom\u00eda chica y muy dolarizada el ratio mide sobre todo cu\u00e1nto se movi\u00f3 el d\u00f3lar. Ocupa un segundo escal\u00f3n de riesgo por la deuda elevada, la inflaci\u00f3n de dos d\u00edgitos y el antecedente reciente de reestructuraci\u00f3n, aunque el petr\u00f3leo que se espera para finales de la d\u00e9cada podr\u00eda mejorar el panorama si mantienen algo de disciplina.<\/p>\n<p>M\u00e9xico anda en 62,7% del producto, el nivel m\u00e1s c\u00f3modo entre las grandes, pero su factura de intereses subi\u00f3 de 4,41% a 5,98% y carga pasivos contingentes. Argentina proyecta 70,4% con super\u00e1vit primario de 1,9%. Mejor\u00f3 cuentas y reservas r\u00e1pido, pero sigue atada al programa con el Fondo y todav\u00eda no recupera acceso estable al mercado internacional. La mayor\u00eda de la regi\u00f3n, salvo excepciones como Bolivia, opera con tipo de cambio flexible, metas de inflaci\u00f3n y m\u00e1s deuda en moneda local. Esa arquitectura armada despu\u00e9s de las crisis de los noventa es lo que evita que un susto cambiario se convierta en crisis de deuda.<\/p>\n<p>Ecuador llama la atenci\u00f3n aunque su 52,8% parezca c\u00f3modo: al estar dolarizado no tiene prestamista de \u00faltima instancia en su propia moneda. Toda su deuda es, en la pr\u00e1ctica, externa. Cualquier tensi\u00f3n de financiamiento se transforma al toque en problema de liquidez. El Salvador comparte esa vulnerabilidad y encima tiene un programa con el Fondo trabado. Las econom\u00edas grandes enfrentan otro tipo de riesgo: no tanto una crisis de liquidez repentina como un deterioro gradual que se traduce en costos de financiamiento m\u00e1s altos durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Moralita de contador empedernido: la deuda latina ya no marcha en fila india. Unos cargan el piano entero, otros deben pero en la moneda de la casa y con el cu\u00f1ado de acreedor, y algunos miden el riesgo m\u00e1s por la falta de d\u00f3lares que por el n\u00famero gordo. En esta fiesta cada uno trae su propia factura, y la cuenta, como siempre, la termina pagando el que menos se la espera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al menos tres pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina entraron al club de las 30 econom\u00edas con la deuda p\u00fablica m\u00e1s pesada del mundo en relaci\u00f3n al producto interno bruto. La brecha entre vecinos se agranda como esa pelea de familia que empieza por un favor y termina con sillas volando. 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