Wall Street cerró en verde este viernes gracias al rebote de los fabricantes de semiconductores después de que el Nasdaq 100 sufriera su peor caída desde marzo de 2020. La jornada anterior había borrado cerca de 2,3 billones de dólares en valor por el pánico a la inteligencia artificial. El Nasdaq 100 subió 1,35 por ciento y el índice de semiconductores ganó 4,21 por ciento mientras el S&P 500 avanzó apenas 0,32 por ciento.
El informe de empleo terminó de complicar la fiesta. Estados Unidos creó 165 mil puestos en octubre por encima de todas las previsiones y la tasa de desempleo bajó a 4,1 por ciento. Los servicios profesionales y de salud lideraron las contrataciones mientras los salarios subieron 0,4 por ciento mensual. Los mercados ya descuentan con 80 por ciento de probabilidad un alza de tasas en diciembre.
Microsoft decidió recortar la capacidad que alquilaba a Oracle en servidores con chips Nvidia de generaciones anteriores. La empresa había comprometido más de 80 mil millones de dólares en contratos externos y ahora revisa esos gastos por dudas sobre costos y rentabilidad. Algunos inversionistas ya bajaron la valoración esperada de Anthropic a entre 1,2 y 1,3 billones de dólares.
El petróleo y el oro también sintieron el coletazo. El Brent cayó 1 por ciento hasta 97,34 dólares el barril y el oro perdió 0,8 por ciento hasta 4.055 dólares la onza. Las negociaciones entre Washington y Teherán enfriaron los precios energéticos mientras el dólar se fortalecía por las expectativas de tasas más altas.
En medio de tanto vaivén el dólar sigue mandando como el invitado que llega tarde pero se queda con toda la cerveza. Los inversionistas ahora esperan los próximos datos de inflación para ver si la resaca de la inteligencia artificial termina en resaca económica de verdad.



