El senador brasileño Flavio Bolsonaro decidió que entregar sus pasaportes era tarea para cobardes y prefirió tomar un avión hacia Estados Unidos con la familia al hombro. Mientras Lula saboreaba la victoria, el hijo del expresidente optó por el exilio exprés antes de que la Corte Suprema le retirara hasta el carnet de la biblioteca.
Aliados del clan aseguran que el gobierno de Trump ya tenía la maleta lista y le concederá asilo con alfombra roja en Miami o Dallas. Según ellos, la operación incluyó ruta secreta por Venezuela o Argentina, porque volar directo habría sido demasiado obvio para un hombre que ahora se compara con María Corina Machado huyendo de Maduro.
La defensa solo sabe que el último contacto ocurrió el lunes a las cuatro y media de la tarde, cuando Flavio prometió entregar los documentos al día siguiente. A las once de la mañana ya era tarde: los pasaportes fueron anulados y el senador se había convertido en fantasma internacional con esposa e hijas de copiloto.
Un diputado del Partido Liberal lo definió sin rodeos: Flavio se va al exilio para denunciar el régimen de Lula, el juez Xandão y todo el grupo que, según él, le robó las elecciones. Mientras tanto, en Brasil alguien ya prepara el meme de Bolsonaro junior pidiendo asilo con pasaporte cancelado y maleta llena de excusas.




