Paraguay se suma a un pacto de superinteligencia que aún no tiene ni enchufes

Must read

Paraguay acaba de firmar como el socio número veintiséis de esa declaración Pax Silica que Estados Unidos presenta como el futuro de la tecnología en América. El acto ocurrió en Washington con el ministro de Relaciones Exteriores paraguayo y un funcionario yanqui que ni siquiera soltó una frase para la foto. Todo quedó en un comunicado tan seco que parece que lo redactó un contador de la Itaipú.

El plan promete unir minerales críticos y la enorme represa paraguaya con centros de datos y máquinas que, según el texto, alcanzarán la “superinteligencia”. Nadie explicó qué significa eso exactamente, cuánto cuesta ni dónde van a poner los cables. Es como anunciar que vas a construir un cohete con la energía de la casa de tu abuela y después no decir ni el barrio donde vas a lanzarlo.

Los minerales paraguayos y la hidroelectricidad aparecen como los dos grandes aportes del país. El comunicado los menciona con la misma emoción con la que se habla de una caja de tornillos en un depósito. Ni plazos, ni empresas, ni contratos. Solo la promesa de que algún día, tal vez, Paraguay ayude a que una inteligencia artificial piense más rápido que un político evadiendo una pregunta en el Congreso.

Mientras tanto, la gente común sigue sin saber si esto significa más trabajo, más cortes de luz o simplemente otro papel firmado que se guarda en un cajón hasta que cambie el gobierno. Porque en estos lares ya sabemos cómo terminan las grandes alianzas estratégicas: en fotos, en discursos y en la cuenta de luz que sigue llegando igual de cara.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article

- Advertisement -spot_img