Legisladores demócratas de Estados Unidos preparan una serie de propuestas destinadas a limitar determinadas facultades presidenciales y fortalecer los mecanismos de supervisión sobre el Poder Ejecutivo, de acuerdo con The Washington Post. El objetivo declarado es evitar que algunas de las prácticas y cambios implementados durante la presidencia de Donald Trump terminen convirtiéndose en precedentes permanentes para futuros gobiernos estadounidenses.
El congresista demócrata Jamie Raskin afirmó que existe una “tarea de reconstrucción enorme” y planteó revisar el funcionamiento gubernamental departamento por departamento. Entre las iniciativas analizadas se encuentra impedir que un presidente pueda imponer aranceles invocando una emergencia nacional sin autorización del Congreso. También se propone prohibir la aceptación de pagos procedentes de otros Estados sin aprobación legislativa y establecer revisiones públicas para determinadas modificaciones realizadas en la Casa Blanca.
Los legisladores estudian además nuevas normas éticas para integrantes del Gobierno. Entre ellas figuran impedir que funcionarios negocien acciones o participen en mercados de predicción, exigir que personas con patrimonios superiores al millón de dólares utilicen fideicomisos ciegos y prohibir la aceptación de regalos provenientes de gobiernos extranjeros. Otra propuesta impediría que un presidente pueda alcanzar determinados acuerdos monetarios con el propio Gobierno federal.
El paquete también contempla protecciones relacionadas con la libertad de expresión política. Una de las propuestas busca impedir que funcionarios del Ejecutivo utilicen las instituciones gubernamentales para procesar o castigar a personas u organizaciones debido a sus expresiones políticas. Las medidas todavía forman parte de los planes impulsados por legisladores demócratas y requerirían avanzar mediante el proceso legislativo antes de convertirse en normas aplicables.




