lunes, 10 de septiembre de 2018

Va a ser un ENORME dolor de cabeza relación AMLO-gobernadores



Por: Ignacio Rodríguez Ceballos

Si bien AMLO y MORENA ganaron y arrasaron en casi todos los cargos de elección popular en el país, entre Presidencia, diputaciones federales, locales, alcaldías y senadurías, no sucedió lo mismo en cuanto a gubernaturas, porque solo estuvieron en disputa 9 donde MORENA ganó 5 (o 6 si se anula Puebla). En el restante de gubernaturas, no hubo elección. Así, la Cuarta Transformación (4T) va a enfrentar por los próximos 6 años, o cuando menos mientras se renuevan las restantes 23 gubernaturas, un choque frontal de visiones de gobierno y poder que ya se está empezando a reflejar con las tensiones entre el Poder Legislativo federal, que ya controla MORENA, y varios mandatarios, entre ellos el de Oaxaca, Guerrero, Puebla, Hidalgo, Michoacán, Sonora y el electo de Morelos, o sea Cuauhtémoc Blanco. Y es que los mandatarios en funciones creen que están "blindados" de la 4T y sus directrices, en especial el plan de austeridad así como el combate a la corrupción, y consideran que a pesar de lo que diga o haga AMLO como presidente, ellos mandarán en su estado a como ellos quieran. En otras palabras, el pacto federal los "protege" a pesar que todos sean corruptos, ladrones, y abusen de su poder para cometer mil y un ilícitos en sus entidades.

Esta visión de poder de los gobernadores en funciones es lo que llevó a Claudia Pavlovich, en Sonora, Alfredo del Mazo, en Edomex, Yunes en Veracruz, Tony Gali, en Puebla, Alejandro Murat, en Oaxaca y demás mandatarios a impulsar reformas constitucionales y de leyes secundarias para limitar el poder de MORENA en las legislaturas locales o peor, para de plano quitarles todo el control del Poder Legislativo y que ellos prácticamente asumieran sus funciones. Todo ello, creyendo que el modelo actual de gobierno, el que encabeza Peña Nieto, seguirá vigente el próximos sexenio y, eventualmente, AMLO "sentará cabeza" y, como sucedió con Fox cuando ganó la Presidencia, los dejará en paz para que hagan y deshagan a su conveniencia, a cambio de aplaudirle todas las "ocurrencias" del tabasqueño y asistir a convocatorias nacionales para el plan equis o el programa ye. Sin embargo, para infortunio de los gobernadores, lo cierto es que el modelo en el que ellos se movían está prácticamente desaparecido, y como lo estamos viendo en el caso de Blanco y un poco antes el de Velasco, ningún gobernador, ni siquiera surgido de MORENA, podrá gozar de tanta impunidad como ahorita sucede.

Es ejemplar la tunda que le dio y le sigue dando la dirigente nacional de MORENA, Yeidckol Polemsky a un gobernador apoyado por su partido, como lo es Cuauhtémoc Blanco para exhibirlo como corrupto, mentiroso y que no cumple su palabra. En el "viejo" modelo, un conflicto de este tipo, que son más comunes de lo que parece, se hubiera procesado de manera secreta; pero ahora, no le importa a Yeidckol, a MORENA ni a AMLO llamar a cuentas a Blanco, exhibir a su representante deportivo, y en una de esas, hasta el propio Obrador usa su enorme autoridad moral para unirse en estas descalificaciones al exfutbolista. Incluso, no se debe descartar que llegado el caso de que gobernadores insistan en seguir el modelo de corrupción e impunidad, desde el Senado se procesen y aprueben la desaparición de poderes, que si bien podría tal vez ser criticado por los chayoteros de siempre y personajes de la oposición, sin duda tendría el respaldo de la mayoría de mexicanos y en especial, de aquellos que sufren en sus estados de la corrupción, excesos e impunidad de esos mandatarios de lo peor. Como se puede ver, el choque entre la visión de gobierno y poder entre MORENA y los gobernadores viene muy duro, porque finalmente es el último reducto del modelo de corrupción e impunidad que queda después del descalabro que sufrió el PRIAN el pasado 1 de julio.

Comentarios: elnacho1999@yahoo.com

 

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