martes, 4 de septiembre de 2018

Pleito de EGOS entre Noroña y Porfirio empañan inicio de la 4T



Por: Ignacio Rodríguez Ceballos

¿Es muy radical Noroña? ¿Es muy malencarado Porfirio? Todas estas preguntas la verdad no importan mucho, porque lo que se está registrando en la Cámara de Diputados entre Porfirio y Noroña es un clááásico pleito de EGOS, donde las razones no importan mucho sino quién grita más, quién jode más, quién se chinga más al otro. El problema es que en este pleito de EGOS entre Muñoz Ledo y Fernández Noroña, que surgió de manera espontánea pero que ninguno ha querido frenar sino al contrario, han escalado, se están llevando entre las patas a la primera legislatura morenista con amplia mayoría de MORENA y que, en teoría, debería sentar los pilares del cambio verdadero. Pero no, el pleito ya es personal y aunque la derecha no lo inició, obviamente han mandado a sus huestes a avivar el fuego del conflicto con bots y troles para dividir las bases de MORENA. 

Una guerra de EGOS de este tipo, como ya se está registrando en San Lázaro, sólo va a terminar con ambos bandos destruyéndose a sí mismos, porque eventualmente Noroña sacará de sus casillas a Porfirio y exhibirá que no tiene tanto autocontrol como se presume para presidir la Mesa Directiva, y mientras Noroña será exhibido una y otra vez como intolerante, incluso al interior de MORENA y el PT, lo que a la postre socavará su apoyo ciudadano. En otras palabras, si no se serenan ambos personajes y siguen empañando la aprobación de importantes iniciativas como la eliminación de fuero, la reducción de salarios, la creación de la secretaría de Seguridad, etc., obligarán a que el presidente electo, López Obrador se meta como mediador y para aplacarlos, los tenga que exhibir con toda su autoridad moral que supera, y por mucho, las eventuales simpatías que tengan Porfirio y Noroña. Hoy, en Monterrey, AMLO evadió preguntas sobre el pleito entre Porfirio y Noroña, pero si insisten en la crispación, la próxima vez tal vez no sea tan generoso con ambos.

Noroña y Porfirio deben entender que al margen de sus EGOS, ellos representan algo más y que es el inicio de la Cuarta Transformación, que si se empeñan en sabotearla nomás porque sí, al final quedarán relegados en el asiento de atrás, sin posibilidad de seguir participando en altos niveles. A Noroña siempre sus simpatizantes lo colocan como secretario de Gobernación, pero vaya que con estos pleitos, resulta obvio que AMLO nunca lo jalará a ningún cargo del gabinete. Así las cosas, BASTA de pleitos de EGOS cuando el reto que viene es mayúsculo y lo que menos necesita AMLO es andar de mediador al interior de su propio partido. 

Comentarios: elnacho1999@yahoo.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario